María, su madre, que lo lavó cuando era pequeño; José, el esposo de María, que la llevó a su casa; Zacarías e Isabel, los padres de Juan, que preparó el camino a Jesús; los pastores, que fueron corriendo a verlo; los Magos de Oriente…
Vivimos un momento de la historia eclesial felizmente caracterizado por una renovada centralidad de la Palabra de Dios en la vida espiritual de los creyentes.