Este libro pretende ser una ayuda para quien está al lado del enfermo, para que su saber técnico, y especialmente su capacidad para la relación de ayuda, no se limite a curar sino que sepa cuidar a quien vive en primera persona la experiencia de la enfermedad.
Es un libro personal, cálido y sincero, que destaca por su sentido de la esperanza y la celebración. La autora se debate con la tensión entre la entrega personal a una actividad durísima y los problemas que plantean el exceso de trabajo, la depresión y el agotamiento.
Las historias de Soave pueden ser leídas así como quien lee por ciclos, por etapas. En cada luna hay una historia, una experiencia, una utopía para disfrutar, degustar, como un fruto maduro, y relamerse de gusto.
Un libro que aborda, sin complejos, las ideas de la muerte y lo que ocurre después -el cielo, infierno, juicio o resurrección-, desde la escatología cristiana.