La garantía de una vida feliz es, para un creyente, estar siempre con Él. Es el amor el que garantiza el sosiego de los corazones. Amor a Cristo y amor a los hermanos. Amar como ama el Espíritu de Dios; vivir en la seguridad de ser hijos de Dios.
La Navidad es el tiempo de las estrellas. Estrellas que nos guían por los desiertos más oscuros para no perder el camino hacia la meta del Cielo. Una Estrella fue además la primera luz que anunció el nacimiento de Cristo…