El matrimonio es un vasto ocáano en cuyas profundidades se entrecruzan las corrientes, se agitan las aguas profundas, se integran y se desintegran las olas y, en el momento menos pensado, podemos ser empujados hacia playas desoladas.
Presenta a María, madre, mujer del pueblo y caminante. María nos enseña a decir siempre sí y a sentir que esta vida es siempre una partida, un desprendimiento y una ofrenda.