El autor presenta la vida espiritual como algo positivo, bello y atrayente, una asociación de amor entre Dios y el hombre, y propone medios para alcanzar una intimidad fructífera.
Descubre la importancia crucial de la Pascua en el plan de salvación diseñado por Dios, donde la cuarta copa de vino, al final de la celebración, proporciona una clave fundamental para entender el misterio.