El crecimiento espiritual adecuado a la edad, el peligro de la falsa humildad, el recogimiento interior y la pureza de corazón. El enemigo es el estancamiento espiritual: no avanzar es retroceder.
El matrimonio y el celibato son modos de amar, caminos de amor y regalos de Dios, que cuenta con nuestra libertad y nuestros sentimientos para corresponder felizmente a sus dones.