Ambrosio es el primer Padre de la Iglesia de Occidente que escribió un tratado sobre el Espíritu Santo. Inspirándose en la mejor teología griega sobre el tema, muestra con argumentos de Escritura y de razón que el Espíritu Santo es Dios.
En estas páginas Durrwell es capaz de iluminar los numerosos textos bíblicos que de diversas maneras hacen referencia al Espíritu divino, desvelando y poniendo al descubierto toda la riqueza de sus sentidos.
Este libro explora, desde diferentes ángulos, una actitud tan extendida como la duda. A menudo, se ha subrayado su papel esencial en el proceso del conocimiento y de la reflexión. De hecho, la ciencia solo avanza cuando …