Para conocer cómo se hace realidad la Redención en cada uno de nosotros y qué experiencias tenemos de ella, el autor analiza el concepto de Redención en consonancia con la tradición de la Iglesia,
Dios nos ha creado para ser felices junto a El para siempre, porque es nuestro Padre y nos quiere con amor infinirto, es decir, un amor tan grande que no lo podemos imaginar.
El autor describe en la primera parte los principales rasgos de la decadencia presente en nuestro mundo. La segunda parte está dedicada a la esperanza; porque por encima de lo más negro de la noche hay siempre una sobreabundancia de estrellas.
La arrolladora entrada de la mujer en la sociedad no sólo ha cambiado de manera profunda nuestro mundo sino también a la mujer hasta el punto de que no es descabellado hablar de una nueva identidad femenina. El trabajo, las relaciones de pareja, la autonomía económica, la participación en la política, la maternidad, etc. han adquirido una importancia y significación diversa y también han planteado nuevos deseos, nuevas aspiraciones y nuevos problemas.