Inspirado por las ideas de la conferencia de Aparecida, Galli nos presenta una propuesta para una nueva pastoral urbana, ya que cada vez más personas viven en las megalópolis del mundo. La afirmación «Dios vive en la ciudad» procede del Documento Conclusivo de Aparecida (A 514).
Escribir sobre Dios es un ambicioso proyecto. ¿Quién es Dios? Esta pregunta, presente desde siempre en la mente y el corazón de los hombres y mujeres, jamás ha sido resuelta.
¿Es «desde» Dios, «en» su presencia y «hacia» Él como se juega y se logra la vida, y la vida feliz, de toda persona? ¿O ésta está llamada a ser feliz, precisamente,
Un recorrido esencial para reconocer la imagen de Dios y la relación con él en el cristianismo latinoamericano. El autor se reafirma en el Dios único que no "podemos dar por supuesto" y que lo demás son proyecciones nuestras.
El libro es una introducción a un mundo fascinante surgido en un espacio relativamente pequeño: Líbano, Siria, y Palestina. En ese territorio, dominado por ciudades – estados, se entrecruzan muchas culturas…
Estas palabras misteriosas, pronunciadas por Jesucristo en el Evangelio de san Juan, y que aluden al salmo 82, apuntan a un deseo intenso de nuestros corazones que nos dicen que hemos sido creados para algo más.
Del discernimiento se puede hablar mucho y en teoría, pero lo que esta obra ofrece de novedoso está contenido en su subtítulo: Necesidad, claves y ejercicio del discernimiento personal y comunitario.
Sentada a la mesa de un restaurante, una joven viuda trata de excusarse ante la camarera por no poder contener las lágrimas que brotan de sus ojos: «¡Disculpe, estoy en duelo!».