El evangelio y las cartas de Juan no solo ayudan al conocimiento de nuestros orígenes, sino también a iluminarnos en cada contexto histórico que nos toca vivir.
A leer se aprende en el colegio, pero los verdaderos lectores solo se forman en casa. Las ventajas de ser un buen lector son tan evidentes que los padres no podemos desentendernos de la grave responsabilidad que recae…
La Iglesia, madre y maestra, nos insiste con vehemencia en la importancia de la lectio divina. No se trata de una práctica antigua y obsoleta sino de una ayuda providencial, el retorno a la mejor tradición de la Iglesia, y que el Espíritu Santo suscita hoy con acrecentado vigor.
Este libro reúne el Evangelio de cada día, acompañado por las reflexiones del P. Luigi María Epicoco, que iluminan la vida cotidiana y ayudan a profundizar en el encuentro con Cristo.