Sus visiones de la Pasión de Cristo y sus estigmas la hicieron una mujer extraordinaria y discutida. Pero por encima de todo, Ana Catalina supo santificar su enfermedad y las circunstancias que la acompañaron.
Caminar a Belén no es ponerse en marcha hacia un lugar, sino prepararse para vivir intensamente lo inexplicable: que Dios ha querido venir a nuestra casa.
Orar con los Salmos es una antiquísima tradición judía y cristiana. Así como toda la historia de Israel se narra en los Salmos, el Salterio contiene el grito, el dolor, la alegría y la tristeza, los temores, las dudas, las esperanzas…
María, su madre, que lo lavó cuando era pequeño; José, el esposo de María, que la llevó a su casa; Zacarías e Isabel, los padres de Juan, que preparó el camino a Jesús; los pastores, que fueron corriendo a verlo; los Magos de Oriente…
En un tiempo tan fluido, superficial e indiferente como el que estamos viviendo, estos «fragmentos», recompuestos sobre la trama de los 73 libros bíblicos, podrán ser también una luz que brilla en la tiniebla.
A TRAVÉS DE DIFERENTES ESCENAS DEL EVANGELIO, EL AUTOR NOS AYUDA A ENTENDER A DIOS COMO PADRE AMOROSO, Y A NOSOTROS MISMOS COMO HIJOS NACIDOS PARA AMAR.
Su prosa, cargada de poesía, es una voz que nos acompaña en el viaje hacia el hogar más representado de la Historia. Una historia que se hace Arte desde los primeros siglos de nuestra Era, pero que se plasma materialmente desde una representación inolvidable
dirigida por un dramaturgo excepcional en una noche de Greccio de 1223.
En estos estudios sobre la “Pasión de Jesucristo según los Evangelios Sinópticos” se ofrecen pautas, reflexiones, para encontrarnos con fe, esperanza y amor a lo que siempre nos pondrá la piel de gallina: el sufrimiento…