Cómo lograr que un colegio de orientación religiosa sea un auténtico ámbito de vida para el desarrollo de la fe, en el contexto del debido nivel académico
Tenemos el honor de presentar en este libro, Enviados por el Espíritu, las clases que dio Mons. Cordes sobre el ministerio presbiteral que organizó la cátedra del “Concilio Vaticano II y nueva evangelización” y que, humildemente, dirige José Luis del Palacio desde hace ocho años.
La vocación sacerdotal es una forma de vida difícil de realizar. Mantenerse en su ejercicio a lo largo de los años requiere de una firmeza en las convicciones, de una voluntad persistente y de una conciencia bien orientada hacia el fin último.
El libro no se detiene en lamentos. El libro es eminentemente positivo, porque frente al análisis de los problemas, que en este caso son cinco problemas, propone su recuperación.
La caridad Pastoral se nos presenta como fuente de vida espiritual del sacerdote diocesano. Por eso, el punto de partida es la realidad marcante de la configuración del sacerdote a Cristo Buen Pastor.
Una recopilación de todo el material trabajado antes, durante y después del I Congreso Internacional de la Vida Consagrada, uno de los acontecimientos más importantes de la vida eclesial en los últimos tiempos.
La reflexión de este Seminario ilumine caminos para cultivar una existencia sacerdotal enriquecida con la perspectiva del presbítero discípulo y misionero de Jesucristo, para que nuestros pueblos en Él tengan vida.
Este trabajo aborda en profundidad el tema de la vocación sacerdotal, analizando los diversos enfoques pastorales y doctrinales que, a lo largo del último siglo, han afectado a esta cuestión clave, sobre la que inciden fundamentalmente una iniciativa divina y una correspondencia humana, así como una confirmación por parte del Obispo o de sus de legados.
Lo que tiene de variable y de contingente el ministerio sacerdotal en las formas concretas que toma, según las épocas y los ambientes en que se ejerce, no puede nunca ocultar lo permanentemente esencial en su representante...
Con el título, Raíz y viento, aludimos a la combinación paradójica y esencial que marca a la vida consagrada. Está arraigada fuertemente en el misterio de Cristo, en el Dios trino, en la Iglesia y su liturgia.
En lo cotidiano y en lo sencillo de cada día o en las lejanas tierras donde están los pobres; en el silencio del monasterio contemplativo o en la catequesis y predicación de nuestras iglesias..