El autor nos conduce en estos cinco minutos diarios para abrirnos al Espíritu de Dios y percibir la fuerza de su consuelo. Meditaciones, oraciones y reflexiones que nos ofrecen la posibilidad de recorrer, a lo largo del año, un profundo camino de crecimiento espiritual.
Cada persona escoge el metodo mas afin a su manera de ser y al grado de profundidad al que llegan sus plegarias. Esta obra pretende hacer protagonistas a los sentidos y la eleccion no es inocente.
Por vez primera ven la luz en castellano las Cincuenta homilías espirituales que la tradición atribuye a Macario el Grande, una de las figuras más influyentes del Oriente cristiano.
El profesor Celíades Montorio -soltero, sesenta y siete años- aparece asesinado en un palacio del casco viejo de Zaragoza, con un compás clavado en el ojo izquierdo.
Los hombres tenemos siempre la vida por hacer, los ciudadanos tenemos siempre la sociedad por configurar y los cristianos tenemos siempre nuestra fe por realizar.
Vivir es ½reconstruir construcciones+. En tal proceso, asistimos a una radical mutación en las maneras de ver, sentir, valorar y actuar, de las que deriva un nuevo estado de conciencia del ser humano.
En toda la historia de la Iglesia española seguramente no ha habido un misionero que haya predicado tanto como el padre Eduardo Rodríguez, sj. Su voz cascada y monótona ha sonado durante medio siglo por millares…
Como un caminante que se queda prendado en cada recodo del camino, Alejandro Fernández Barrajón nos regala, como un mosaico cotidiano, una serie de reflexiones desde la vida y para la esperanza, a modo de teselas, que no van a dejarnos indiferentes.
Inspirándose en un proverbio flamenco según el cual «el mundo es un carro de heno del que cada uno toma lo que puede», el Bosco pintó hacia 1516 un tríptico, que hoy podemos admirar en el Museo del Prado, en cuya tabla central aparece una escena cargada de violencia, con hombres y mujeres de diversas clases sociales luchando entre sí para apoderarse de una parte del heno transportado en un enorme carro, mientras algunos caen aplastados bajo sus ruedas.