Esta antología definitiva es el precioso legado de Nouwen a sus lectores, pues fue supervisada por él mismo meses antes de su muerte. Ofrece una verdadera fortaleza frente a los desafíos de nuestra vida y señala el camino para renovar nuestra espiritualidad.
«La Misa sobre el Mundo» es una extensa oración compuesta por el jesuita Pierre Teilhard de Chardin durante la Gran Guerra y retocada años después mientras se encontraba solo en el desierto de Ordos en Mongolia.
Tres fueron las grandes polémicas que, al servicio de la fe de la Iglesia, sostuvo san Agustín desde casi el mismo momento de su conversión: contra los maniqueos, contra los donatistas y contra los pelagianos.
Esta obra quiere ayudar a orar a solas, a tener unos días de ejercicios espirituales. Invita a descubrirnos por dentro, a experimentarnos en esa "zona de soledad" en la que Dios se hace entrañable, cercano, íntimo y amigo.
La intuición del Padre Martín y la Hna. Mayra de llamar a estos Ejercicios en la vida cotidiana “Compartir la casa con Dios” sintetiza justa y bellamente lo que San Ignacio quiso para él y para todos los que se animasen a esta…
Una vaga sensación de miedo, aburrimiento, angustia, depresión o sin sentido se ha apoderado del ánimo de muchos ciudadanos de hoy, que se preguntan cómo salir del vértigo y el estrés consumista al que están diariamente sometidos.
Este libro ofrece al lector una reflexión sencilla sobre el tema del purgatorio, dirigido al lector común interesado en conocer un poco mas sobre su fe y sobre esta dimensión espiritual.
Aunque siempre comporta un trauma, de distinta magnitud según los casos, todo cisma o herejía suele tener un aspecto positivo en la vida de la Iglesia: normalmente se hace acompañar de un proceso
En las cocinas de nuestras casas es donde se cuecen las habas y mil y una historias familiares. Unas tristes, otras alegres, como la vida misma. Lo importante es conseguir la alegría, la armonía…
Las Normas y el Directorio que aquí se recogen sobre el diaconado permanente son dos documentos que responden a una necesidad ampliamente sentida de aclarar y reglamentar la diversidad de perspectivas de las experiencias hasta ahora realizadas, tanto de discernimiento y formación como de ejercicio ministerial. De este modo se podrá asegurar aquella estabilidad de criterios que no dejará de garantizar, dentro de la legítima pluralidad, la indispensable unidad, con la consiguiente fecundidad de un ministerio que ha producido ya buenos frutos y pro mete una válida contribución a la nueva evangelización en este tercer milenio.