La autora ofrece dos ejercicios de interiorización. El primero para la reconciliación consigo mismo, y el segundo para la reconciliación con el otro. Es una yuda valiosa y eficaz para generar procesos de paz, comenzando por la sanación del propio corazón.
«El abuelo dijo: “En la vida hay tristezas y hay alegrías, hay derrotas y victorias, hay fracasos y éxitos... Y no lo digo para que desesperes, sino para hacerte ver la realidad.
Esta antología definitiva es el precioso legado de Nouwen a sus lectores, pues fue supervisada por él mismo meses antes de su muerte. Ofrece una verdadera fortaleza frente a los desafíos de nuestra vida y señala el camino para renovar nuestra espiritualidad.
Cualquier persona sana, aspira a vivir en paz consigo mismo y con los que le rodean cumpliendo así el mandato del Señor que nos insta a no dejar pasar …
Toda vida es un proceso dinámico. Supone crecimieno, maduración, interacciones. Avances, descansos y retrocesos. Por eso la vida siempre ha sido comparada a un camino.
100 Salmos llenos de transparencia y sencillez que intentan penetrar en el corazón de las cosas y de los acontecimientos, a veces insignificantes a "los ojos de este mundo".
Lo que aquí se nos propone es un viaje sorprendente por la historia de la fe trinitaria. Popular, «venerado, pero con frecuencia incomprendido», el dogma de la Trinidad revela un Dios diferente, que no es solitario, sino solidario; un Dios que es, sobre todo, Amor. Este recorrido no pretende ser una simple curiosidad histórica.
Dios es una realidad personal, viva, presente. No es una doctrina, ni un ser distante. Es el que llama a cada uno por su nombre y lo ama como hijo suyo. No es un tratado de sublimidades, sino Aquel que ha descubierto su rostro ante nosotros. Todo es inspiración y gracia, moción del Espíritu que conduce siempre hacia la fuente del bien.
Para un Israelita no tener nombre es igual a no tener valor. Tu nombre recuerda el día de tu bautismo. Cuando pronuncias tu nombre con cariño, dices "sí" a ti mismo,